Prácticas empresariales: Objetivos e importancia

Business internships: objectives and importance

Carlos Eliezer Flores-Ramírez[1], Mónica Lorena Sánchez-Limón[2]

 

 

RESUMEN

La práctica empresarial es una actividad académica que consiste en la aplicación de los conocimientos teórico-prácticos adquiridos y que brinda la oportunidad de ponerse en contacto con el entorno laboral. El presente trabajo tiene como objetivo dar a conocer la experiencia en la realización de una práctica empresarial a nivel Maestría, con el fin de resaltar su importancia en este nivel educativo. Para esto, se describe la participación del primer grupo de estudiantes en la modalidad de prácticas del programa de Maestría en Dirección Empresarial en una compañía de alto renombre en la comunidad. Se reportan los resultados de la experiencia y la retroalimentación de la empresa acerca del desenvolvimiento de los involucrados.

 

PALABRAS CLAVE: prácticas empresariales, experiencia laboral, experiencia académica.

 

ABSTRACT

An internship is an academic activity where students make use of their practical and theoretical knowledge to connect with the job market. This work reports the experiences of a business internship of a group of graduate students enrolled in a Master of Business Management at Universidad Autonoma de Tamaulipas in a prestigious company in the region. The findings include interns´ overall experience and the company´s feedback on the students´ performance.

 

KEYWORDS: business internships, work experience, academic experience.

INTRODUCCIÓN

Las prácticas profesionales constituyen un ejercicio guiado y supervisado donde se ponen en juego los conocimientos adquiridos durante el proceso formativo del estudiante, además de que permiten concretizar teorías aplicándolas a situaciones problemáticas reales. Este ejercicio profesional permite a los estudiantes reconocer los límites de la teoría y acceder a los requerimientos de la realidad. Hoy en día, el ambiente laboral es tan competitivo para los jóvenes que la experiencia laboral se volvió fundamental. Y aunque es verdad que los sueldos que se obtienen suelen ser muy bajos, o en ocasiones nulos, el hecho es que empezar a tener experiencia laboral es una acción necesaria para ser tomado en cuenta.

 

Este es uno de los primeros obstáculos que encuentran los jóvenes al buscar trabajo: su falta de experiencia. Muchas empresas no sólo buscan personas con formación académica, sino también con algún tiempo o recorrido en el ámbito laboral. Ante la dificultad que hay para engancharse en una empresa, los jóvenes ahora son más conscientes  de  los  esfuerzos  que  deben  realizar  para  comenzar a ganar experiencia desde temprana edad. Así como muchos estudiantes en el mundo, los  mexicanos ya buscan trabajos en sus vacaciones, hacen prácticas empresariales, consiguen trabajos de medio tiempo.

 

Los trabajos durante sus estudios se han vuelto fundamentales. Y en ese sentido, la mayoría de las universidades del país también han instaurado las prácticas empresariales o pasantías, como un requisito de grado para sus estudiantes. A fin de cuentas, las prácticas son una estrategia adoptada en la Educación Superior que tiene la finalidad de responder de manera concreta a las demandas de un sector productivo en constante transformación. Asimismo, propicia que el alumno adquiera La experiencia profesional necesaria para ser competitivo como profesionista.

 

Los responsables del Programa de Maestría en Dirección Empresarial de la  Facultad de Comercio y Administración Victoria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, han asumido como una estrategia de  formación, en el contexto del modelo educativo por competencias profesionales integradas, la realización de prácticas profesionales. Siendo una experiencia  recién  implementada y en  proceso de evaluación, surge la necesidad de explicar el significado de lo que el alumno construye y re-construye de las prácticas, la experiencia en los diversos escenarios (espacios) en  donde los alumnos de la Maestría de Dirección  Empresarial  realizan  las prácticas, así como los aprendizajes que el alumno desarrolla a partir de la experiencia de las prácticas empresariales.

 

Antecedentes

Motivados por la necesidad de formar personal especializado, capaz de llevar a cabo tareas relacionadas con el desarrollo industrial, aparecen en Europa las primeras tendencias orientadas a la formación de profesionales para la industria. El auge de la revolución industrial, propicia el surgimiento de las primeras tendencias educativas de forma organizada y escolarizada que tendrían el objetivo de formar al personal industrial. Según el diccionario enciclopédico, el significado de industria es: “Maña y destreza o artificio para hacer algo. Conjunto de operaciones materiales ejecutadas para la obtención, transformación o transporte de uno o varios productos naturales” (Abreu R., 2004).

 

En la segunda mitad del siglo XV salen a la luz las primeras experiencias sobre la educación para el trabajo con tendencias a la organización, movido por el pensamiento filosófico de algunos políticos, escritores y pedagogos. Por esta época se destaca la importancia de la educación laboral de las nuevas generaciones y se publican numerosos escritos que legarían gran importancia a este tema para la historia de la humanidad.

 

Otros eminentes pedagogos del siglo XVI reconocían la importancia de la actividad laboral en las escuelas como método de entrenamiento industrial. Expresión de esto lo fue el socialista utópico Francés Robert Owen (1771-1858), quien respecto a la educación para el trabajo planteó, “la educación tiene que ser integral y estar estrechamente relacionada con la participación de los niños en el trabajo productivo” (García, 2003). En la primera mitad del siglo XX, como resultado de la naciente educación socialista, surge como figura central del proceso de la pedagogía rusa la pedagoga N.K. Krupskaia (1869–1939), la que junto a otros pedagogos como Antón Makarenko (1888–1939) creó y fundamentó la Escuela Unificada del Trabajo, una escuela del trabajo con nuevos contenidos fusionados a la actividad laboral y que se caracteriza, contraria a la creada por Kerschensteiner, por la unidad escuela-ida, enseñanza-producción, su carácter politécnico, educación en el amor al trabajo, respeto a los trabajadores y educación a través de la participación activa en la construcción socialista  (Abreu R., 2004).

 

Las investigaciones que aportan contenido al  tema de las competencias describen experiencias institucionales con proyectos de prácticas profesionales y/o practicum, ya que son consideradas como estrategias para la formación de competencias en la Educación Superior; tal es el caso de la Universidad de Deusto y la Universidad de los Andes Táchira (Sayazo y Chacon, 2006; Villa y Poblete, 2004).

 

Dentro del curriculum, y a nivel institucional, se encuentra planeada la estructura que posibilita la realización de las prácticas y su evaluación. Asimismo, encontramos varias experiencias en donde se pone en evidencia el modelo de competencias y el practicum como el eje central del modelo educativo que ha asumido Europa (Tejada, 2005; Zabalza, 2004). El modelo por competencias realiza una propuesta para implementar exitosamente el practicum y evaluar las competencias.

 

La mayor parte de los artículos encontrados aportan y justifican las propuestas de las prácticas, para fortalecer la formación profesional y de competencias. Los autores proponen que la realización de las prácticas se establezca desde el plan de estudios, como una estrategia a nivel institucional, ya que se consideran esenciales para la formación de las competencias del profesionista (Díaz Barriga, 2006; Tejada, 2005; Villa y Poblete, 2004; Zabalza, 2004). En una investigación realizada en México (López & Weiss, 2007), se describe un estudio con un grupo de alumnos de una escuela de nivel medio-técnico en donde observan las prácticas en  los talleres y se describe el proceso de reconstrucción y apropiación del saber técnico en las prácticas. Los autores concluyen que las prácticas no  son como plantean algunas corrientes que las describen como una aplicación de conocimiento, verificación de teoría o ejercitación de conductas, sino que propician en el estudiante la indagación y la búsqueda de respuestas en los conocimientos disponibles, y la incorporación de los saberes técnicos en las acciones y diálogos concretos de la práctica (López  y Weiss, 2007).

 

En un estudio realizado con estudiantes de medicina (Jarrillo, Granados y Chapela, 2000) se describen los valores profesionales de la práctica liberal de la medicina. Los alumnos refieren que el “verdadero médico” se forma en el hospital, en las guardias; es decir, a partir de entrar en contacto con los pacientes, incluso algunos llegan a restarle importancia a la teoría. Así, describen que en los hospitales se forma el profesionista, conociendo y reconociendo la jerarquía establecida y el estatus que el médico adquiere con la experiencia. En un estudio más sobre los alumnos y su relación con la práctica, Díaz Barriga (2005) realiza un análisis teórico de la formación del psicólogo educativo, descubriendo la constante de una insuficiente vinculación entre la formación teórica y la práctica enfatizada desde el currículo. Los autores proponen el modelo por competencias, que solo pueden ser adquiridas en la práctica, realizando las tareas, responsabilidades y roles requeridos. Para ello, los autores proponen crear un sistema de entrenamiento profesional supervisado en escenarios reales.

 

La práctica empresarial

La empresa en la que se realizó la práctica que aquí se describe había llevado a cabo anteriormente evaluaciones del clima organizacional a través de una consultora (años 2013 y 2014). Sin embargo, en el año 2015 decidió hacer la evaluación con su personal, a cargo del área de recursos humanos, específicamente el área de planeación y desarrollo. Es así como se llegó a un acuerdo entre la empresa y la División de Posgrado de la Facultad de Comercio y Administración Victoria, para que un grupo de alumnos realizara prácticas empresariales que, en conjunto con las materias teóricas, pudieran apoyar en las necesidades de los proyectos de la empresa, a la vez que se les brindara a los alumnos experiencia y conocimientos del mundo laboral.

 

Conocimientos teóricos utilizados

La formación del estudiante de cualquier área profesional es amplia y diversa. Por esta razón, las escuelas estructuran sus mallas curriculares basadas en fundamentos científicos y en el abordaje más extenso de la disciplina que  se estudia, con el objetivo  final de formar profesionales con una sólida preparación en las áreas principales de la profesión que se desea practicar en un futuro. Los estudiantes que se integran a estas instituciones desde el primer día de clases comienzan su viaje a través del conocimiento científico teórico, calificándolo, en ocasiones, como verdad absoluta; pero las grandes interrogantes comienzan a surgir cuando aparece otro tipo de conocimiento: el saber práctico. Heidegger (1968) lo define como el saber que se obtiene de una situación, donde se comparten habilidades, hábitos y conocimientos.

No existe en los libros, sino más bien en las experiencias laborales, mientras que el saber teórico sirve para que el individuo asimile un determinado conocimiento y establezca relaciones que le permitan comprender diferentes sucesos.

 

Con las prácticas profesionales se inicia la alianza entre ambos conocimientos, el teórico y el práctico. Estas estructuras metodológicas favorecen la capacidad crítica del alumno durante su  proceso de aprendizaje,  preparándolos creativamente en áreas técnicas y humanas y obteniendo como resultado la entrega de conocimientos  profesionales a cada individuo y comunidad. Si bien la teoría que es aprendida durante los  estudios  de  Maestría en Dirección Empresarial ha sido de apoyo, la teoría específica en este caso se obtiene directamente de materia como Metodología de la Investigación, Administración General, Comportamiento Organizacional, y Gestión y Administración de Proyectos, las que se describen a continuación.

 

Metodología de la investigación

La metodología de la investigación proporciona, tanto al estudiante como a los profesionales universitarios, una serie de herramientas teórico-prácticas para la solución de problemas mediante.

 

El método científico

Estos conocimientos representan una actividad de racionalización del entorno académico y profesional, fomentando el desarrollo intelectual a través de la investigación sistemática de la realidad.

 

Administración general

Según Idalberto Chiavenato (2002), la administración es el proceso de planear, organizar, dirigir y controlar el uso de los recursos para lograr los objetivos organizacionales.

Para Robbins y Coulter (2005), la administración es la coordinación de las actividades de trabajo de modo que se realicen de manera eficiente y eficaz con otras personas y a  través de ellas. Hitt,Black y Porter (2000), definen la administración como el proceso de estructurar y utilizar conjuntos de recursos orientados hacia el logro de metas, para llevar a cabo las tareas en un entorno organizacional.

 

Según Díez de Castro, García del Junco, Martín Jimenez y Periáñez Cristóbal (2001), la administración es el conjunto de las funciones o procesos básicos (planificar, organizar, dirigir, coordinar y controlar) que, realizados convenientemente, repercuten de forma positiva en la eficacia y eficiencia de la actividad realizada en la organización.

 

 

Comportamiento organizacional. El comportamiento de una organización es sumamente importante y está orientado a cumplir con las metas que la empresa ha planeado para su subsistencia. Uno de los pilares fundamentales de toda empresa son los recursos humanos. El comportamiento de cada individuo es de vital importancia, aunque la suma de estos comportamientos individuales es lo que hace que una empresa pueda alcanzar sus metas, ser productiva, obtener éxito o definitivamente fracasar. Gestión y administración de proyectos. En toda organización surgen continuamente problemas, necesidades y oportunidades. Problemas tales como la baja eficacia operativa, necesidades como el espacio de oficina adicional y generar nuevas oportunidades. Estos problemas, necesidades y oportunidades dan  lugar a la búsqueda e identificación de soluciones. La aplicación de tales soluciones entraña un cambio en la organización.

 

Aportación profesional al proyecto Importancia de la participación en el proyecto

La práctica profesional es importante para que uno como individuo, y principalmente como estudiante, pueda desarrollar sus habilidades  y actitudes frente a un trabajo o puesto de trabajo específico. Normalmente las prácticas  llevadas a cabo por los estudiantes ponen a prueba todos los conocimientos adquiridos durante sus años de formación. Parte de esto ayuda a reafirmar todo lo adquirido y a que el alumno se dé cuenta de la realidad de la que hablan los autores de forma teórica.

Ayuda también al alumno a sentirse parte de la solución de necesidades importantes dentro de una organización y a darse cuenta de que sus aportaciones, opiniones y acciones realmente tienen repercusiones que pueden tanto favorecer como afectar el andar de la empresa en la que se desenvuelven, por lo que  se debe reflexionar en cada decisión y asegurarse de que sus bases teóricas y el aprendizaje práctico que se va adquiriendo se vayan fundiendo en un objetivo: el buen desempeño profesional. Las prácticas permiten también que al alumno cuente con una referencia curricular que avale una experiencia laboral y que no dé fe simplemente de los conocimientos teóricos que se tienen, que si bien son de ayuda, se ha visto con claridad que lo que requieren las empresas son trabajadores con experiencia. Uno como alumno puede incluso abrirse oportunidades dentro de la empresa en la que realiza su práctica. Lo importante es demostrar sus habilidades, adaptarse rápida y eficientemente demostrar iniciativa que haga que sus superiores dentro de la organización lo noten y lo consideren un prospecto interesante para los futuros planes de la empresa.

 

Participación en el proyecto asignado

Dentro del proyecto asignado se aportó de manera básica mano de obra, por decirse de alguna manera, ya que se trabajó como un empleado más dentro de la organización en los proyectos y necesidades de la empresa, se aportaron conocimientos teóricos en el uso de instrumentos y formas de llevar a cabo la recolección de información con la que más adelante se trabajo. Se aportaron conclusiones y comentarios  de los diferentes análisis realizados en las diferentes tareas, todo esto en base a la teoría e investigación llevada a cabo en el transcurso del periodo de prácticas.

 

CONCLUSIONES

Lo más frecuente es que el estudiante llegue su primer día de trabajo sin tener idea de cuál es su papel o cuáles serán sus labores diarias. Incluso, no tiene idea de quién será su jefe directo o a quién debe entregar sus reportes. Muchas carreras profesionales y técnicas cuentan con  programas  de  prácticas empresariales que se constituyen como un requisito de grado y que hacen parte del aprendizaje integral. Estos programas permiten que el paso al mercado laboral sea para  el egresado un vehículo a través del cual pueda conocer los pormenores de su carrera y la manera en que   la academia se aplica a la realidad a través de la solución de problemas.

 

Entre más problemas solucione un practicante, mayor será su impacto en la empresa, por lo que es muy importante no sólo el compromiso laboral, sino la presencia de un tutor en la compañía y un representante en la universidad, que despeje las dudas que surjan. Lo más importante es que el estudiante comprenda que el ingreso al mercado laboral es el resultado de mucha disciplina, investigación y actualización permanente, que garantice que su perfil sea una opción competitiva para empresarios nacionales e internacionales.

 

REFERENCIAS

Abreu R., Roberto L. (2004). Un modelo de la Pedagogía de la Educación Técnica y Profesional en Cuba (Tesis doctoral).

Chiavenato, I. (2000). Administración de Recursos Humanos (5ª ed.). Colombia: McGraw Hill. Díaz Barriga, A. (1995). Empleadores Universitarios. Un estudio de Opiniones. México:

Universidad Nacional Autónoma de México.

Díez de Castro, E.P., García del Junco, J., Martín Jiménez, F. y Periáñez Cristóbal, R. (2001). Administración y Dirección. Madrid, España: McGraw-Hill.

García, M. (2003). Modelo teórico para la integración escuela politécnica - mundo laboral en la formación de profesionales de nivel medio (Tesis doctoral).

Hitt, M., Ireland, R. y Robert, H. (2000). Administración Estratégica: competitividad y conceptos de globalización (4ª ed.). México: Thomson Editores.

Jarrillo E., Granados A. y Chapela M. (2000). Estudiantes de medicina. Un estudio de caso. Argumentos, 35, 45-58.

López Espinosa, S. y Weiss, E. (2007). Una mirada diferente a las prácticas: un taller de electrónica en el CONALEP. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 12(35), 1329-1356. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=14003510

Porter, M. (1987). Ventaja Competitiva. Creación y sostenimiento de un desempeño superior. México: Compañía Editorial Continental.

Robbins, S.P. y Coulter, M. (2005). Administración (8ª ed.). México: Pearson Educación.

Sayago, Z.B. y Chacón, M.A. (2006). Las prácticas profesionales en la formación docente: hacia un nuevo diario de ruta. Educere, 10(32), 55-66. Recuperado de http://148.215.2.10/articulo.oa?id=35603209

Tejada, J. (2005). El trabajo por competencias en el prácticum: cómo organizarlo y como evaluarlo. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 7(2), 1-31.

Villa Sánchez, A. y Poblete Ruiz, M. (2004). Practicum y evaluación de competencias. Profesorado. Revista de Curriculum y formación de profesorado, 8(2). Recuperado de https:// www.ugr.es/~recfpro/rev82ART2.pdf

Zabalza Beraza, M. (2004). Condiciones para el desarrollo del prácticum. Profesorado. Revista de Curriculum y formación de profesorado, 8 (2) Recuperado de https://www.ugr. es/~recfpro/rev82ART1.pdf

 



[1] Maestro en Dirección Empresarial por la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

[2] Profesora de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Doctora en Ciencias de la Administración. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1, del CONACyT. Asesora del Trabajo.